Poca simpatía por el turismo ferroviario, así como por el del interior y alrededores de la Ciudad… RENFE, obligada a volver al Centro.
MANUEL MARTÍNEZ.
Todo aquello que parecía una estructura preparada para que fundamentalmente el turista tuviera una estancia agradable en Toledo, tiende poco a poco a descuidar esta atención hacia ellos.
Estas cosas, pienso yo, deberían vigilarse mejor, ya que no dicen muy bien de la imagen que se exporta al extranjero en las mochilas y en el recuerdo de quienes nos visitan; y por otra parte, la competencia desleal aparente, que se vislumbra ante la lectura de sendos cartelitos manuales (menos mal que solo están en español) que indican escuetamente que “NO INFORMACIÓN DEL TREN”, entre los puntos de información plantados en la céntrica Plaza de Zocodover y principal entrada a los monumentos de la Ciudad.
Pocos palmos más abajo, otro cartelito “casero” también, anuncia que temporalmente abrirá sus ventanillas a partir de las 11. Para ese “viaje” como dicen en mi pueblo “no se necesitan alforjas” ya que a esa hora nuestros visitantes están con sus guías, y en solitario o en compañía, practicando recorridos y visitas cubriendo estos objetivos de sus destinos a la Ciudad Imperial.
Y por último, descubriendo un primer error al que nos condujo la lectura del primer aviso, se refería al popular “trenecito”, que no a la Red de Ferrocarriles Nacionales de España, RENFE, la que, por cierto, tuvo sus dependencias de información y venta de billetes, hace muchos años a pocos metros de la plaza toledana, en la Calle de la Sillería. Lo que no evita que el grueso de turistas que nos visitan a diario son españoles o con dominio de este idioma y también se desorienten entre esos dos trenes.
A ver, quién tiene que resolver este “pequeño inconveniente”; que si no se hace nada: quedará como otro defectillo de los inconvenientes mejorables, del visitante de Toledo.
